La voz del cementerio
El frío era tan intenso aquella tarde, que la sensación de helor que provocaba el gélido viento, acartonaba las extremidades de quien se expusiera a aquella ventisca helada. En el cementerio de Santa Elena apenas aguantaban a la intemperie catorce o quince personas, estoicamente, en pie, sólo sostenidos por su propio dolor mientras escuchaban con [...]



