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	<title>Cuentos de Miedo, Relatos de Terror, Leyendas Urbanas. El miedo tambien mata &#187; relatos increibles</title>
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	<description>Miedo en aterrorizar es Relatos de Terror, Cuentos de Miedo, Leyendas Urbanas</description>
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		<title>Una mano misteriosa sin dueño</title>
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		<pubDate>Wed, 03 Mar 2010 00:43:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Para ellas experimentar este nuevo comienzo era excitante y prometedor. El día que se cambiaron pidieron mi ayuda ya que traían cosas muy pesadas y una litera donde pensaban dormir. Este &#8220;departamento&#8221; estaba dentro de una vecindad de estilo colonial ya muy antigua, donde se respiraba un ambiente algo hostil, no comprendo hasta hoy en [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.aterrorizar.com/wp-content/uploads/2010/03/manomisteriosa.png" alt="" title="manomisteriosa" width="600" height="450" class="alignnone size-full wp-image-612" /><br />
Para ellas experimentar este nuevo comienzo era excitante y prometedor.<br />
El día que se cambiaron pidieron mi ayuda ya que traían cosas muy pesadas y una litera donde pensaban dormir.</p>
<p>Este &#8220;departamento&#8221; estaba dentro de una vecindad de estilo colonial ya muy antigua, donde se respiraba un ambiente algo hostil, no comprendo hasta hoy en día que les hizo llegar ahí.</p>
<p>Cuando entre con ellas al departamento el clima estaba helado, un ambiente desolado, demasiado oscuro, un olor a viejo y polvo excesivo hundían al departamento en un contexto sombrío y lleno de tristeza, como si rogara por las vidas joviales y risas de sus próximas ocupantes.</p>
<p>-¡Vaya! Hay mucho que hacer en este lugar. Nos dijo Sandra a mi y a Paulina que creo, se veía más angustiada que emocionada.<br />
-y&#8230; pues por donde vamos a empezar dijo Paulina titubeante. Sugerí que Barrieran, trapearan y sacudieran mientras yo subía el resto de las cosas.<br />
<span id="more-611"></span><br />
Ya entrada la noche decidí irme a mi casa (ya que no pensaba dormir ahí), limpio el departamento tenía otro aspecto, pero ni de esa forma cambiaba la esencia sombría y el mal de ese lugar se desprendía.</p>
<p>Mientras me despedía de Sandra escuché a Paulina gritar como loca&#8230;</p>
<p>-¡haaaaaaaaaaaa! ¡Vengan a ver!<br />
-¿Que demonios te pasa Paulina nos acabas de espantar? Le dije bien enojado ya que de por si me sentía nervioso estando adentro de ese horrible lugar y con sus gritos y de noche se veía mas aterrador.<br />
-Es que algo se movió allá adentro. Cuando vi que señalo a un viejo armario se me heló la sangre.<br />
-¿A.. a.. ahí adentro?<br />
-Si lo acabo de ver, por favor revisa que tal si hay ratas u otra cosa peor.</p>
<p>Armándome de todo el valor que me quedaba me acerqué con mucho cuidado (y miedo) para no ahuyentar a la cosa que fuera que se encontraba allá adentro.</p>
<p>Tomé la puerta corrediza con una mano y con la otra me apoyé en el suelo y poco a poco fui asomando la cabeza hasta hundirme en lo oscuro, dentro olía a humedad y a podrido. Mis ojos comenzaban a acostumbrarse a la oscuridad cuando vi algo arrastrándose con cautela junto a mí y por un instante&#8230; ¡me acaricio la mano!</p>
<p>Solté un grito de angustia y abrí de golpe el armario, lo único que nuestros ojos alcanzaron a ver fue &#8220;algo&#8221; que se arrastraba a toda velocidad por un orificio que había en la pared, como un hoyo de rata.</p>
<p>Nos pusimos pálidos y nos miramos por unos instantes, al pasar el susto decidimos poner unos ladrillos bastante pesados (por lo menos para un animal) y una trampa para ratones.</p>
<p>Después de esa noche salí bastante asustado y jamás he regresado a aquel lugar, hasta este punto es donde a mi me consta lo sucedido pues yo vi con mis propios ojos el departamento, el armario, lo que me rozó y el hoyo en la pared, lo demás es lo que me contaron ellas.</p>
<p>En otro momento me reiría de esto a carcajadas pues yo trato de ser escéptico pero al verlas tan impresionadas, tan cambiadas, tan ausentes que me atrevo a relatar lo siguiente claro dejándolo al criterio del lector como un hecho verídico o una simple historia más.</p>
<p>Según Paulina y Sandra esa noche durmieron sin problemas y nada las despertó ya que el cansancio de ese día las tiró en la cama hasta el amanecer.</p>
<p>La presión del primer día de universidad las traía de un lado para otro comprando todo lo necesario. Justo un día antes de entrar a la universidad compraron pizza y se sentaron en el suelo de duela a recordar viejas anécdotas hasta la noche, afuera caía un diluvio, parecía que el cielo se caía a pedazos.A mitad de la conversación se fue la luz lo cual daba por concluida la plática de esa noche. A la hora de acostarse Paulina que ese día le tocaba dormir en la parte superior de la litera (ya que decidieron turnarse los lugares) se fue a dormir primero, momentos después escucho acostarse a Sandra. Las luces de los carros que por la noche pasaban alumbrando la ventana creaban sombras que se plasmaban de forma retorcida y espectral sobre la pared en una danza macabra que para ellas era preferible ignorar, la tormenta ya había terminado.</p>
<p>Paulina estaba casi completamente dormida cuando comenzó a oír ruidos, como pequeños rascados muy fuertes, demasiado fuertes que provenían de aquel viejo armario, estos eran cada vez mas desesperados, comenzaron a sonar casi como los quejidos de un pequeño animal, aquello que se encontraba ahí tenia que salir, en cada rasguño se escuchaba su necesidad, y de repente sin más se detuvo, Paulina por fin fue vencida por el sueño.</p>
<p>Después de algún rato no se cuanto exactamente Sandra que ya estaba dormida empezó a sentir un ligero cosquilleo en la pierna, un roce suave que la recorría poco a poco con cautela, Sandra al percatarse abrió rápidamente los ojos y busco por un instante el causante, al no ver nada volvió a apoyar la cabeza en la almohada y empezó dormir tranquila de nuevo, a los pocos minutos otra vez comenzó a sentir unas caricias suaves y heladas que la tocaban con mas fuerza y decisión, estas a cada instante subían por su pierna, su cintura hasta posarse sobre su seno, Sandra entre sueños poco a poco fue abriendo sus ojos hasta mirar horrorizada una mano que salía por abajo de su cama en el espacio entre la litera y la pared, esta oprimía su seno con tanta fuerza que la lastimaba, su garganta se cerro, su cuerpo estaba paralizado, sin respuesta a la agresión que sufría, por un instante se sintió desmayar hasta que logro hacer un grito desgarrador, aterrado, lleno del horror que la amenazaba.</p>
<p>Paulina y la mayoría de los vecinos la escucharon, cuando salieron corriendo lo único que oyeron entendible de Sandra mientras estaba llorando, temblando y gritando como loca fue&#8230;</p>
<p>-¡Alguien se metió! ¡Nos quiere hacer&#8230;!</p>
<p>Los vecinos tomaron palos y cuchillos y se metieron a revolver todo en busca del supuesto intruso que jamás encontraron por ninguna parte. Todo mundo se quedó con la idea de que fue un sueño o una ilusión, algunos creyeron que estaban ebrias o algo peor, pero Sandra estaba segura de lo que vio, aquella mano grande, fría y tosca tocando su cuerpo&#8230;</p>
<p>Cuando todo estuvo tranquilo se metieron otra vez al departamento pero lejos de descansar, para Paulina fue algo raro no el hecho de ver el armario abierto si no también los ladrillos movidos y la trampa para ratas activada pero no le dio importancia.</p>
<p>Al siguiente día después de su primer día como chicas universitarias decidieron ir al centro comercial y olvidarse de lo sucedido viendo ropa y chicos. Pero la ilusión duro poco era hora de regresar al departamento y dormir.</p>
<p>Sandra ya en el departamento comenzó a ponerse muy nerviosa no dejaba de ver a todos lados finalmente decidieron no dormir en las literas si no en unos sillones pequeños algo incómodos, se dieron las buenas noches y se dispusieron a dormir yo creo que esa misma noche no debieron de regresar.</p>
<p>Ya entrada la noche Sandra, que siempre ha tenido el sueño mas ligero escucho unos &#8220;rasguñitos&#8221; muy semejantes a los que había escuchado Paulina la noche anterior, estos de repente parecían pequeños chillidos. Sandra llena de desesperación jaló fuertemente el brazo de Paulina despertándola de un sobresalto, cuando esta pensaba reclamarle el horror de esa noche se hizo sentir&#8230;</p>
<p>La puerta del armario comenzó a abrirse centímetro a centímetro hasta que se dejaron ver unos dedos asomándose entre la abertura, y poco a poco comenzó a salir una mano grande, tosca de uñas largas y amarillas de piel carcomida y acartonada que a pesar de ello podían verse sus vellos secos, era como la mano de un muerto y se movía como tal.</p>
<p>El horror fue aun mayor cuando al terminar de salir del armario se dieron cuenta que esta no tenia dueño, no era más que una mano y parte de un antebrazo que utilizaba los dedos como las patas de una araña para poderse arrastrar hasta donde estaban ellas sentadas.</p>
<p>El terror se hizo presa de las chicas las cuales solo miraban y oían con atónito horror el chillido como cuando rasguñas una pizarra de tu escuela, a cada &#8220;paso&#8221; las largas uñas de la mano rasguñaban la duela creando como un chillido el chillido de ansiedad de la mano por poseerlas.</p>
<p>La siguiente parte para ambas es confusa por lo que supe Sandra se desmayó y no recuerda más, Paulina solo sabe que saco a Sandra y que se quedó soltando gritos de angustia y de terror ya afuera del departamento.</p>
<p>Fueron internadas en un hospital privado y al siguiente día dadas de alta, Paulina aún habla muy poco Sandra es la que me contó casi todo lo que he relatado.</p>
<p>Dicen que el día que fueron a recoger sus papas y un hermano las cosas del departamento el hoyo ya estaba tapado con cemento pero podían verse hendiduras en las puertas del armario, como pequeños rasguños.</p>
<p>Tiempo después me enteré de que la gente decía que en esa casa una señora había tenido un problema con su marido y lo había matado en la riña.</p>
<p>También no se si sea cierto o esto salió después pero de igual forma decían que le cortó en trozos y lo único que no encontraron los peritos fue un brazo.</p>
<p>Finalmente como lo dije antes, está en la decisión final del lector definir si creen en esto como una historia verídica o una simple historia más, yo he intentado introducir mayor narración y ambientación a la historia para hacérselas mas llamativa, pero en lo personal, la impresión de ver a mis amigas tan demacradas, distantes y en tratamiento continuo con el psicólogo hasta ahora me hacen tomar la tal vez tonta decisión de echar un ojo a mi closet o debajo de la cama, solo para a cerciorarme que no haya nada ahí, tal vez no sería mala idea si hoy antes de dormir tu lo hicieras también&#8230;</p>
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		<title>Una Historia de Amor</title>
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		<pubDate>Thu, 14 Jan 2010 17:56:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[En una fría tarde de otoño. Una joven caminaba a la mano de su novio en una callejuela de la ciudad de Málaga. La chica, que era de unos 16 años, se sentía completa y feliz. A pesar de su corta edad, había recibido la noticia de que iba a tener un hijo. A todo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.aterrorizar.com/wp-content/uploads/2010/01/historias-de-amor.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-498" title="historias de amor" src="http://www.aterrorizar.com/wp-content/uploads/2010/01/historias-de-amor.jpg" alt="" width="576" height="432" /></a></p>
<p>En una fría tarde de otoño. Una joven caminaba a la mano de su novio en una callejuela de la ciudad de Málaga.</p>
<p>La chica, que era de unos 16 años, se sentía completa y feliz. A pesar de su corta edad, había recibido la noticia de que iba a tener un hijo.</p>
<p>A todo el mundo le parecía descabellado, y ni ellos dos esperaban un embarazo. Pero ella al menos sabía que querría con toda su vida al vástago que esperaba.</p>
<p>La chica, Rita, cogía con fuerza la mano de Jose, su novio. Ella todavía temía que él quisiera criar a un niño con tan solo 18 años que él tenía.</p>
<p>Al cabo de un rato caminando por las calles, ella notó que el cielo que lograba ver a través de los andamios y de las fachadas estaba especialmente radiante, aunque el frío no lo quitaba nadie.</p>
<p>Jose frenó de repente y observó con el ceño fruncido una extraño arco de madera oscura que abarcaba toda la estrecha calle. Estaba desgastado, manchado, y las calles que estaban a través de esa puerta espectral tenían un color distinto a las otras.</p>
<p>-¿Qué pasa? ¿Nunca has pasado por aquí? -preguntó Rita. Jose la miró desconcertado y se encogió de hombros.</p>
<p>-No. Pero esta calle supuse que también nos llevaría a la calle principal. -Entonces ella se sintió insegura.- Bueno, vamos a variar un poco, mujer. Vayamos por aquí, ¿vale? -Rita accedió resignada.</p>
<p><span id="more-497"></span></p>
<p>Jose casi que arrastraba a Rita hacia dentro. Ella sentía frío, pero se le helaron incluso los huesos al acercarse a ese arco que parecía separar un mundo de otro.</p>
<p>&#8230;</p>
<p>&#8220;¿Qué ha pasado? ¿Jose? ¡Jose!&#8221;</p>
<p>-¿¡Qué!? ¿Qué? -gritó él.</p>
<p>-Ah&#8230; Yo&#8230; Lo siento. -Él aceptó con desdén.</p>
<p>-Venga, ¡vamos! -Jose emprendió la marcha de una manera muy fugaz. Rita corrió detrás de él para no perderse.</p>
<p>Cuando Rita se dio cuenta, volvió a mirar al cielo, y no brillaba el sol. Es más, éste adoptó un escalofriante color rojo que teñía el cielo nublado del mismo color. Las calles también tenían esa tonalidad.</p>
<p>Miró atrás. El arco ya no estaba. Se asustó.</p>
<p>-¡Jose! ¡¡Jose!!</p>
<p>-¿¡Qué!? -bramó, volviéndose para mirarla. Ella parecía estar a punto de llorar.</p>
<p>-¿Dónde estamos&#8230;? ¿Por qué no hay gente? Empiezo a tener miedo&#8230;</p>
<p>Jose se acercó, y cuando ella creyó que la iba a abrazar, él cogió su brazo y tiró de él para hacerla avanzar a la fuerza.</p>
<p>-¡Jose! ¡Me haces daño! ¡Suelta! -Pero ella era más débil que él y lo sabía. No le quedó otra más que intentar persuadirle para que la soltara.- ¡Por favor! ¡Harás daño al bebé!</p>
<p>Sólo el tiempo y las acciones de Jose podían decidir si el bebé iba a recibir o no daño alguno.</p>
<p>&#8230;</p>
<p>Minutos más tarde, los dos se encontraron en la calle principal, que era lo más horrible que ella podría haber visto.</p>
<p>Miles de cadáveres se amontonaban en la amplia calle, fachadas destruidas, sonidos de animales agonizando, rastros de sangre, vísceras de varias especies arrastradas por el suelo&#8230; Pero lo que más atención llamó a Rita fueron unas increíblemente grandes huellas de pisadas que recorrían la calle.</p>
<p>-¿Qué es esto? ¿Dónde estamos?</p>
<p>Un Jose sonriente miró a Rita mientras estrujaba inhumanamente su brazo, éste comenzaba a sangrar, pero no por donde él apretaba, sino por dentro, haciendo que se crearan enormes cardenales a lo largo del brazo. Rita comenzó a chillar y a llorar.</p>
<p>Un bramido más estruendoso que el de un barco al dejar puerto estuvo a punto de romper el tímpano a la pobre Rita.</p>
<p>Algo se acercaba.</p>
<p>Jose cambió su semblante hasta quedar serio. Soltó el brazo de Rita, y dio unos pasos atrás mirando fijamente el vientre de la joven. Ella se miró asustada, pero entonces observó que su vientre brillaba con una luz pura. Era su hijo. Abrazó fuertemente el vientre que ya estaba bastante crecido, y comenzó a correr hacia dentro de los callejones para buscar un lugar seguro, o con suerte, el arco de madera.</p>
<p>Las calles estaban oscuras, pero su vientre le daba luz y calor. Rita no sabía si lloraba de dolor o de emoción.</p>
<p>No encontró el arco, pero sí un pequeño escondrijo donde resguardarse.</p>
<p>-No te apagues, mi amor&#8230; -musitó mientras se acurrucaba en una esquina y acariciaba esa luz.- Te quiero tanto&#8230;</p>
<p>El estruendoso sonido se acercaba al lugar donde se escondía Rita. Ella rezaba aunque fuera atea. Cerró los ojos con fuerza&#8230; Pero los volvió a abrir. Jose estaba quieto delante de Rita. Los ojos de él estaban cubiertos por una tela y su rostro estaba serio.</p>
<p>Rita pensó que él venía para pedirle perdón. Pensó que sólo estaba nervioso.</p>
<p>-Jose&#8230; Me has hecho daño&#8230; ¿Por qué te has puesto así? Menos mal que Daniel me ha salvado&#8230;</p>
<p>-¿Da-Daniel? -preguntó con voz apagada.</p>
<p>-Se llama Daniel. Le acabo de poner el nombre&#8230; Es nuestro hijo. Tanto tuyo como mío.</p>
<p>-Daniel&#8230; Mi hijo. -sonrió con lentitud.</p>
<p>Rita se levantó y se acercó a Jose. Cogió la tela que cubría sus ojos y la quitó. En él no había cuencas, y ella iba a gritar, pero Jose le tapó la boca.</p>
<p>-Rita, no grites o también te cogerá.</p>
<p>-¿Quién?</p>
<p>-No lo sé&#8230; Yo&#8230; Lo siento.</p>
<p>El sonido no cesaba, sonó y sonó más fuerte hasta que estaba al lado. Rita miró hacia arriba y vio un monstruo descomunal, deforme, con muchos brazos cosidos de personas y miembros de animales. Jose abrazó a Rita.</p>
<p>-¡¡Llévame a mí!! ¡Ella tiene a un hijo que cuidar!</p>
<p>-¡No! ¡Jose&#8230;!</p>
<p>El monstruo se agachó y cogió a Rita. Con otro de los brazos, arrebató al fruto de sus entrañas que aún brillaba con un tirón que desparramó sangre y esperanzas. Jose y Rita gritaron por la vida de su hijo, que al igual que la luz que desprendía, se apagó lentamente.</p>
<p>El monstruo entonces tiró a Rita con fuerza contra el suelo, y cayó al lado de Jose, sangrando, y viendo como su lucecita desaparecía en el horizonte.</p>
<p>&#8220;¡¡Rita!! ¡Rita! Rita&#8230; Ri-Rita&#8230;&#8221;</p>
<p>-Mi nieto lo pagó caro&#8230; Ese hijo de la gran puta que tuve por yerno. ¡Enganchó a mi hijita a la mierda de la droga! El último pinchazo de metanfetamina&#8230;</p>
<p>-¿Y con el novio qué pasó? -preguntó Sofía, la amiga de la pobre madre de Rita.</p>
<p>-¡Se pegó un tiro en su casa! Vaya cobarde&#8230; Encima era tan torpe que se lo pegó mal y se reventó los ojos&#8230; -suspiró.- Pobres padres&#8230;</p>
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		<title>Ven a jugar</title>
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		<pubDate>Tue, 12 Jan 2010 12:30:33 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Eric estaba solo, no habia nadie en casa. Tumbado en la cama, con los ojos abiertos, casi sin pestañear y un cigarrillo en la mano, observaba el humo que se iba difuminando en el aire mientras unas voces sonaban en su cabeza: -No me hagas daño..por favor,soy solo una niña&#8230; Algo distrajo su atención; una [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignnone size-full wp-image-483" title="juegos mortales" src="http://www.aterrorizar.com/wp-content/uploads/2010/01/juegos-mortales.jpg" alt="" width="508" height="349" /><br />
Eric estaba solo, no habia nadie en casa. Tumbado en la cama, con los ojos abiertos, casi sin pestañear y un cigarrillo en la mano, observaba el humo que se iba difuminando en el aire mientras unas voces sonaban en su cabeza:<br />
-No me hagas daño..por favor,soy solo una niña&#8230;<br />
Algo distrajo su atención; una muñeca tirada en el suelo sucio, despeinada y bañada por la luz amarillenta que provenía de los mugrientos cristales de la ventana.<br />
Se levantó a recogerla, andó entre revistas pornográficas y latas de conserva putrefactas y la cogió con mucho cuidado. Su expresión serena y alegre contrastaba con la suciedad de su cuerpo y su aspecto desaliñado.<br />
Eric se sintió atraído por ese contraste, por lo que estrechó fuertemente la muñeca contra su pecho:<br />
-Shhh&#8230;no llores&#8230;<span id="more-481"></span><br />
Colocó la muñeca sobre las sábanas que olían a humedad y se quedó sentado durante horas observándola fíjamente.<br />
Él no sabía el porqué de su interés por ella, pero le resultaba extremadamente atractiva. Quizá porque pensaba que en cualquier momento, hasta la mujer más feliz podía ser la mas desgraciada y esconder su suciedad interior detrás de una falsa sonrisa.<br />
Las voces seguían sonando:<br />
-Por favor&#8230;sólo soy una niña&#8230;<br />
Alguien subía las escaleras; era Sarah, la hermana pequeña de Eric.<br />
Seguramente iba a meterse en su habitación para hacer una sesión de pintarse las uñas de color rosa y hablar por teléfono de chicos mientras abrazaba sus peluches. Eric odiaba eso, sobretodo porque tenía que aguantar sus risas al otro lado del pasillo sonando como disparos en su cabeza.<br />
Mientras eso ocurría, en la cabeza de Eric pasaba algo extraño;se estaba volviendo loco. Empezó a respirar aceleradamente hasta que su ira estalló en un grito de agonía.<br />
Chocó contra los muebles, las paredes y toda la basura acumulada. Rompió un espejo que le ocasionó numerosos cortes en el cuerpo puesto que se revolcó sobre los pedazos rotos. Estaba fuera de control.<br />
Sarah abrió la puerta asustada:<br />
-Eric, ¿estás bien? he oido un ruido&#8230;<br />
Le buscó con la mirada, estaba oscuro, pero pudo verle agachado en un rincón como si fuera un animal asustado.<br />
Él levantó la vista y fijó su mirada en ella; su aspecto era inhumano, sus ojos estaban casi desorbitados y su pelo grasiento le caía sobre las heridas de la cara y del pecho que chorreaban sangre.<br />
Sin siquiera abrir la boca, Eric se levantó bruscamente y corrió hacia la puerta, entró a Sarah de un tirón y cerró de un portazo.<br />
Ella empezó a ponerse nerviosa al ver que su hermano estaba actuando de forma extraña; ya sabía que era raro, pero nunca le había visto con esa expresión. Estaba paralizada, no sabía que hacer, pero eso no fué un problema, ya que Eric se ocupó de ella.<br />
Empezó a tirarle del sedoso pelo rubio y ondulado y la arrastraba por toda la habitación, haciendo que pasara por encima de los cristales rotos y cortándose el cuerpo de arriba a abajo:<br />
-¡¡Aaah!! ¡¡basta!! ¡no me hagas daño!<br />
Pero Eric ignoró los gritos de desesperación, continuó golpeándola y tirándole de pelo.<br />
La niña estaba ya débil,tirada en el suelo sin poder moverse y muerta de miedo. Las lágrimas se le mezclaban con la sangre de la cara y no dejaba de suplicar que parara:<br />
-Basta..¿porque me haces esto?&#8230;soy sólo una niñ&#8230;<br />
Sarah no acabó su frase, Eric remató su faena clavándole un cristal en la garganta y la vida de la niña desapareció entre ruidos de tubería.<br />
Ahora yacía en el suelo medio desnuda, sus ropas estaban raídas y bañadas en un charco de espesa sangre. Sus ojos, al igual que su cuerpo, carecían ahora de movimiento.<br />
Eric la abrazó; fué un abrazo largo y cariñoso. Sostuvo el rígido y ensangrentado cuerpo entre sus delgados brazos y la besó:<br />
-Shh&#8230;no llores..eres mi muñeca&#8230;mi dulce muñeca triste.</p>
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		<title>La muchacha fantasma</title>
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		<pubDate>Sat, 21 Nov 2009 20:43:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Nadie sabe muy bien su nombre pero en mi cuidad siempre cuentan de una muchacha a la que no le alcanzo el tiempo, ella estaba parada en un baile esperando  aque alguien la invite a bailar y de repente ella cae al pizo y muere. Sus amigos y su mama no lo podian creer nunca [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.aterrorizar.com/wp-content/uploads/2009/11/chica-fantasma.jpg" alt="chica fantasma" title="chica fantasma" width="300" height="293" class="alignnone size-full wp-image-328" /><br />
Nadie sabe muy bien su nombre pero en mi cuidad siempre cuentan de una muchacha a la que no le alcanzo el tiempo, ella estaba parada en un baile esperando  aque alguien la invite a bailar y de repente ella cae al pizo y muere. Sus amigos y su mama no lo podian creer nunca siquiera la habian visto enferma por lo  que todos decian que habia muerto de tristeza.</p>
<p>La parte mas interesante de todo esto paso recien unos años despues de este suceso, su madre jura averla visto en otro baile similar bailando con un muchacho, y en las noches frias se la suele ver parada en el mismo lugar esperan siempre salir a bailar. Es por eso que los chicos siempre que hay alguna fiesta tratan de que nadie mas se quede esperando a bailar para no ver a otra joven triste parada esperando y vivir nuevamente aquella trajica muerte.</p>
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