El Entierro
No negaré, pues este diario fue iniciado para consignar la realidad de mi misión, y no fábulas que agraden a los oídos necios, que la llegada a Saint Sulpice ha sido dura y decepcionante a partes iguales. La que figura como misión en los anales de nuestra orden no es más que una aldehuela sucia [...]



