Artemisa
Entré por la ventana. Él estaba dormido dulcemente sobre la almohada de plumas. Lo miré. Fui hasta la cama y lo cogí. Sus brazos cayeron a los costados. Cuando estuve en la ventana observé a la ciudad, en sombras, bajo la noche. El edificio más cercano estaba a diez metros. Volé hasta él. El muchacho [...]



