Por favor, no me hagas daño
Por favor, no me hagas daño – Tienes una casa muy bonita. – Es una porquería. Puedes decirlo…, no importa. ¿Seguro que no quieres una cerveza o algo? – Encanto, todo lo que quiero eres tú. Ven y siéntate a mi lado. Aquí, en el sofá. – Muy bien. Pero no me harás daño, ¿verdad? [...]



