Historia de miedo de la guillotina
La plaza era una turba enajenada, sucia y vociferante, un mar embravecido por corrientes de odio. Y en su centro -como una isla de madera- se levantaba el cadalso. La guillotina ya estaba lista para la siguiente ejecución. -¡Cortadle la cabeza! ¡Cortadle la cabeza! –se escuchaba como un eco que iba y venía, entre otros de [...]



