Secuestro aereo
Estaban sentados en una mesa apartada del bar del aeropuerto. Un hombre bajo y otro alto, sin ninguna característica especial que les apartara de la vulgaridad. Pero su conversación, mantenida en un tono suave, sí que podía considerarse como interesante. Quizá la policía, que ya conocía de sobra, y no para bien, a aquellos dos [...]



