Las Garras
El gigantesco «Psicópata» de dos metros de estatura, subía lentamente los escalones del patíbulo. Con los ojos llameantes, rojos, como inyectados de sangre por su odio infinito, miraba a la gente que morbosa asistía al espectáculo de una ejecución pública. Una veintena de soldados del Virrey y dos inquisidores, lo escoltaron del calabozo donde había [...]



