A Tripita no lo secuestraron. La policía, incapaz de solucionar el oscuro e indescifrable misterio que envolvió su desaparición, se empeñó en decir a todo el mundo que al chico lo habían raptado, para venderlo a un matrimonio sin hijos de gente adinerada, o quizás para utilizar sus vísceras en el negocio de la venta de órganos a particulares con enfermedades crónicas, un comercio deleznable que ha progresado con el paso de los años y que nada tiene que ver con la verdad del caso.
Cuando Tripita desapareció se dijeron muchas cosas, pero la mayoría son falsas pues en el barrio, los chavales de su panda, los que le conocíamos bien, fuimos testigos de lo que en realidad sucedió, aunque nunca antes nos atreviéramos a contarlo por miedo a que no nos creyeran. En aquel entonces mentir a la policía, o que la policía creyera que habías mentido, era una cosa muy seria.
A Tripita, que se llamaba Emeterio, como otros se llamaban Ulpianos, Remigios o Constantes, en una moda pasada, de nombres rurales feísimos que invadían las calles y escuelas de toda la católica y nacional España; le llamábamos Tripita porque tenía una barriga pequeña y compacta como un balón de futbol, una bochincha dura como el cuero curtido de las pelotas de reglamento, un globo aerostático lleno de aire y gas concentrado, gas intestinal que el muchacho se esforzaba por dejar salir, apretando el gesto y ladeando la cadera, en lo que los médicos siempre han definido como ventosidad aunque la gente los diga pedos. Clic aqui para leer mas.. »
Miguel cogió al azar una de las revistas esparcidas por la mesita de mármol. Le gustaba ojearlas, desde niño: fotos de gente desconocida, información breve y superficial, chicas guapas, las playas del paraíso…lo ideal para alejar la mente de los libros de derecho mercantil y aliviar la tensión de la espera hasta que llegase su turno. El hilo musical –neutro e insípido- también ayudaba a mantener las emociones en una suerte de purgatorio ártico que solamente la presencia de la señorita enfermera podría deshacer. Y mientras llegaba ese momento Miguel se parapetaba tras su revista, rogando para que entre los presentes no se hallase uno de esos sujetos -o sujetas- que parecen sentirse obligados a iniciar conversaciones para dejar clara la diferencia entre personas y objetos de mobiliario. A su lado, una adolescente delgada y pecosa, aislada en el submundo sonoro que le brindaba su walkman, hacia ruido al pasar las páginas de una revista de moda. Bajo la ventana, una anciana de aspecto plácido y concentrado bordaba un jersey de lana azul que alguno de sus nietos no llegaría a ponerse nunca. Dos señoras de mediana edad cuchicheaban monólogos inaudibles frente a él, sin intercambiar sus miradas. Otro señor, embutido en un traje que le quedaba pequeño por muchos esfuerzos de la imaginación que hiciese, se abanicaba sin fuerzas con periódico arrugado contra un calor subjetivo, junto a la puerta que abriría la enfermera. Clic aqui para leer mas.. »
Voy a París, he decidido tomar un tour de un día que me llevará en el tren Eurostar, a través del Túnel que pasa por debajo del mar en el Canal de la Mancha, salimos a las 6:00 de la mañana ¡es emocionante conocer finalmente París! Siempre he querido una fotografía en París. He leído tantas cosas y he visto tantos documentales del lugar que ya no puedo esperar para llegar ahí, me tomaré fotografías en la torre Eiffel, en el Arco del Triunfo ¡oooh, soy la mujer más afortunada del mundo!
Hemos llegado, el tour parece un poco desorganizado, somos solo tres personas- yo y una pareja de recién casados- que por cierto parecen no estar muy a gusto con tenerme todo el tiempo a su lado. El guía nos ha dicho que estará con nosotros durante la mitad del día y después nos iremos a pasear por nuestra propia cuenta, para después vernos en la estación del tren a las 7:00 P.M.
He tomado muchas fotografías, la mayoría de ellas sin mí, nunca pensé estar en París y no salir en ninguna de mis fotografías, la pareja de casados se ha ido y yo camino por los Campos Elíseos sintiéndome la mujer más libre del mundo, la más independiente, a mis 34 años sigo viajando y disfrutando de mi libertad, cuando la mayoría de mis amigas están en casa, atendiendo a sus hijos, aguantando a su marido y lidiando con los problemas de una vida convencional, ¡morirán de envidia al ver mis fotografías! en verdad no podría ser más feliz. Caminaré por los Campos Elíseos hasta llegar al Museo Louvre, ahí pediré a alguien que me tome una fotografía y tomaré un taxi a la estación del tren. Clic aqui para leer mas.. »
La bulliciosa ciudad de Sao Paolo, Brasil, el lugar perfecto para perderse. Pero estos dos hombres no han venido aquí a perderse, han venido aquí a encontrarse con un hombre. Lo que no sospechan es que están siendo estrechamente vigilados por una figura femenina.
-*Señor Jaguar, éste es el hombre que queremos que elimine –uno de los dos individuos entrega una fotografía a un tercero, una figura vestida de blanco con el dibujo de la cabeza de un felino en el pecho de la blanca camiseta-. Se le pagará como acordamos, 500.000 dólares ahora y otros 500.000 cuando finalice su trabajo. Como sabe queremos pruebas de su éxito.
El llamado Jaguar no responde, se limita a mirar la fotografía en silencio. Después la dobla y la guarda en el bolsillo trasero de sus pantalones.
-*Queremos la máxima discreción, ya lo sabe –ahora es el segundo hombre quien habla, y en su voz se puede captar la rabia mal contenida.
-*¿Por qué quieren que lo mate?
-*Señor Jaguar Negro, pensábamos que usted no hacía preguntas, nunca.
-*Pues ya ven, se equivocaron –el asesino a sueldo sonríe bajo su máscara blanca.
-*Digamos que son asuntos de negocios.
-*Todo el mundo conoce al Jefe de Policía Augusto Cortazar. Todo el mundo sabe que es la persona más amenazada de Brasil.
-*Pero usted es el mejor en su trabajo, al menos es lo que se ha encargado de ir proclamando. Ahora tiene la oportunidad de demostrarlo. Clic aqui para leer mas.. »
En este video está la evidencia de la existencia de una bruja en un bosque en Carolina del Norte, Estados Unidos. esperamos tus videos reales o tus relatos de terror.
A Diario publicamos las noticias enviadas por nuestros visitantes por lo que queremos aclarar que cualquier texto o documento aquí publicado es de total dominio publico y si alguna empresa o autor se ve afectado por la publicación le solicitamos nos envié las documentaciones correspondientes para constatar sus derechos de autor de las mismas para tomar las medidas que usted requiera o incluso para retirar algún material. Enviame un mail a: cadec_py(arroba)hotmail.com Para enviar sus publicaciones solo necesitas usar el formulario que aparece arriba de todo.