La ciudad de los ojos
Abrió los brazos, despedazó el ataúd, arañó la tierra, escupió el pasto y los gusanos que tenía en la boca, se levantó de la tumba apoyándose en el borde como un nadador saliendo del agua. Le hizo un corte de manga a Dios o al mundo. Había regresado. No recordaba su nombre. Una semana atrás [...]



