La princesa y su serpiente

Había una vez en un lejano y hermoso país una princesita que vivía muy feliz con su padre, un justo y muy querido gobernante.
Un día llegó al reino un mago muy poderoso que inmediatamente se hizo muy cercano al palacio y por ende al padre de Rosita, la princesa… Porque déjenme decirles que este personaje además de mago era muy hábil en el arte de la manipulación de las emociones humanas y fue así que en un santiamén puso al príncipe de su parte para llevar a cabo sus maquiavélicos planes…Ya que el susodicho mago, además de tener ambiciones políticas, tenía ambiciones románticas, ya que desde que vio a Rosita se prendó de su belleza y así pensó que casándose con ella mataría dos pájaros de un tiro; convirtiéndose en esposo de la princesita y en regente del reino; por supuesto que primero tendría que deshacerse de su padre, el actual gobernante ….Pero no sabía que Rosita amaba locamente a un noble caballero y que con la aprobación de su padre, pronto se casaría con él… Al enterarse de esto el mago empezó a hilar un plan para llevar a cabo sus ambiciones lo más pronto posible….Para esto necesitaba aislar a Rosita de los demás y asediarla hasta que ella cansada aceptara sus pretensiones…Entonces Yannok , el mago, empezó una campaña de desprestigio en contra de la princesita haciendo correr el rumor de que debajo de su máscara de bondad se escondía una perversa y ambiciosa mujer con sed de poder que quería destituir a su padre…Rumores que llegaron a oídos del rey quien se puso muy triste y decidió arreglar las cosas con su hija, pero por más que la buscó por todo el palacio y alrededores no pudo encontrarla; ya que Yannok el mago con engaños y para evitar el encuentro con su padre la había recluido en una de las celdas más perdidas del sótano de palacio…Su padre se cansó de buscarla por todas partes sin resultado pero se negaba a creer la historia del malvado Yannok…
Así fue como Rosita privada de su libertad y confinada entre las cuatro paredes de una mísera mazmorra, veía triste pasar sus días y para colmo de males recibía todos los días la visita de Yannok, quien la asediaba con sus venenosas palabras:
-Cásate conmigo y todo esto terminará y juntos gobernaremos- Le decía.
Pero Rosita asqueada por tan vergonzosa propuesta se negaba rotundamente a escucharle.
Y así sus días siguieron transcurriendo en aquella oscura y fría celda donde no llegaba casi la luz ni el sonido de una voz humana; solo unos ratoncitos la acompañaban en su encierro y le daban un poco de calor, cuando cansada se echaba a dormir en las frías baldosas y sentía sus cuerpecitos tibios junto a ella. En compensación Rosita compartía el poco alimento que le daban con ellos…Un día, de la nada, apareció una tímida serpiente de ojos azules y piel jaspeada…Rosita, temerosa de que se comiera a sus amiguitos los ratoncitos, empezó a compartir con ella también su ración de comida …. El tiempo siguió pasando lento y tortuoso …Y un día Rosita se despertó luego de su pesado sueño y en medio de la oscuridad y vio un débil rayo de luz que iluminaba una bellísima rosa roja…Sorprendida, trató de cogerla y estiró sus brazos a través de los barrotes.
Finalmente y luego de un buen rato de esfuerzo logró alcanzarla y lloró al volver a aspirar su delicioso perfume…Fue así como una de sus lágrimas cayó sobre la serpiente y sin saber cómo, esta se transformó en una hermosa mujer de ojos azules, quien la tomo de las manos y le dijo:
-Levántate niña y al instante Rosita se vio trasportada al bello jardín de rosas rojas del castillo…
El malvado Yannok al ver que la princesita había sido capaz de salir de su encierro utilizando una magia más poderosa que la suya, se asustó y desapareció del reino para siempre….

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