FUTURO IMPERFECTO

FUTURO IMPERFECTO
CAPITULO 1º
EL MISTERIOSO VIAJERO TEMPORAL
Torrente. Año 2050. Una figura corre por las desoladas calles de la ciudad, intentando escapar de una patrulla de Ciber Omegas encargada de la vigilancia nocturna.
Se llama Rubén Martínez, y es miembro de la resistencia ciudadana contra el gobierno del dictador Ultra Omega.
Busca llegar al viejo piso del líder y creador de la resistencia, Aitor Daniel Díaz Ortega, conocido tiempo atrás como Blanco Omega, esperando encontrar un modulador de desfase temporal que ha de llevarlo al año 2024, donde espera encontrar la ayuda que él y los suyos necesitan para combatir la tiranía de Ultra Omega.
-¡Deténgase, ahora! –La metálica voz de los androides no hace otra cosa que darle alas en los pies-. ¡Ha violado la ley de toque de queda, si no se detiene de inmediato nos veremos en la obligación de abrir fuego!
-¡Y una mierda, jodidos robots tocapelotas! –Con rápido movimiento, lanza un par de granadas explosivas contra sus perseguidores. Aunque sabe que hace falta mucho más que eso para detenerlos, se concede algo de tiempo con la confusión creada.
Por fin, tras deshacerse de sus perseguidores, logra llegar a su destino, el viejo domicilio de Aitor Daniel Díaz Ortega, más conocido como Blanco Omega y, sin más dilación, hace funcionar el modulador de desfase temporal.
Torrente, año 2024. Aitor Daniel y su madre Manoli se preparan para cenar tranquilamente, cuando…
-¿Qué ha sido eso? –El muchacho se levanta de la silla e, instintivamente, cambia sus ropas de calle por las de Blanco Omega, con un simple pensamiento.
Tras la muerte de su novia, éste ha sido un mes duro para el joven. Lo que menos necesita ahora son problemas en su propia casa.
-Ten cuidado –su madre queda en el saloncito mientras él camina hacia su habitación, lugar de donde parece proceder el extraño zumbido y el extraño resplandor.
-¿Quién eres, cómo has llegado aquí? –Muy despacio, con mucho cuidado, Blanco Omega abre la puerta del dormitorio, encontrándose de frente con un sorprendido joven, que lo mira con expresión asustada y aturdida.
-¿Q-quién eres tú, dónde estoy? –Y, entonces, el recién llegado, se desmaya, cayendo en la cama de Aitor Daniel.
Media hora más tarde, una vez el misterioso visitante ha recuperado la consciencia.
-¿Así que vienes del futuro? –Aitor Daniel mira fijamente a los ojos del viajero espacial, intentando encontrar en él un atisbo de mentira.
-Así es. Del año 2050 para ser exactos. En ese año tú eres el líder de la resistencia contra Ultra Omega.
-Espera un momento. ¿Quién es Ultra Omega?
-El Dictador Soberano de todo el planeta Tierra.
-¿Y tú has venido desde el futuro al pasado, o sea nuestro presente, para matar a ese tal Ultra Omega?
-No he venido a matar a nadie, si no es necesario –Rubén parece cada vez más cansado de las interminables preguntas de la joven contrapartida de su líder de batalla-.Tan sólo he venido para evitar algo.
-¿Evitar el qué? ¿Y cómo es que apareciste en mi dormitorio?
-¡Oh, vamos! ¡No tendrías que extrañarte tanto, que yo sepa tú ya has vivido experiencias de viaje temporal!
-Sí, bueno, eso es verdad –Aitor Daniel se pasa la mano por el cabello con gesto nervioso-. Perdona, no estoy teniendo muy buenos días últimamente.
-Lo sé. La muerte de tu novia Rossana a manos de Drácula todavía te afecta. Que sepas que yo me negué a hacer este viaje en estas fechas, pero tú, o sea tu yo futuro insistió en que era ahora o nunca.
-De acuerdo. Vuelve a repetirme toda la historia desde el principio, y ya veremos qué hago contigo después…
CAPITULO 2º
UN POCO DE HISTORIA
La situación es la siguiente…:
Hace menos de diez minutos un viajero temporal llamado Rubén Martínez apareció en casa de Manoli Ortega y su hijo Aitor Daniel, procedente del futuro. Ahora va a proceder a contarles el por qué de su viaje. Espera que le crean, sobre todo el joven
-Según mis datos dentro de unos días un joven científico, tras haberte estudiado y analizado los restos energéticos que quedan tras cada una de tus batallas, conseguirá sintetizar la Fuerza Omega, o lo que él cree que es la Fuerza Omega.
-¿Y tú vienes a cargártelo, como en Terminator?
-¡No! No pienso cargarme a nadie, si no es necesario –el joven rebelde clava una mirada impaciente en sus interlocutores.
-Va, Aitor, déjale continuar. Parece interesante.
-Gracias. Bien, como iba diciendo, ese científico dará a conocer su descubrimiento a las autoridades, y éstas lo usarán para crear un ejército de soldados perfectos, y el primero de ellos será un soldado llamado Lucas Márquez, quien, más tarde y corrompido por el poder, se convertirá en Ultra Omega.
-¿Y yo no soy capaz de detenerlo?
-Lo intentarás, cuando descubras que ha matado a los restantes miembros de las Fuerzas Intergalácticas, harás lo imposible por detenerlo y vengar sus muertes. Pero serás derrotado y sometido a torturas inimaginables. Incluso te amputarán el brazo derecho, con lo que perderás tu dominio de la Fuerza Omega.
-Espera un momento. ¿Quieres decir que ese tipo, ese Ultra Omega no acabará con mi vida, se contentará con dejarme lisiado de por vida?
-No sólo con eso. Después de descubrir quién se oculta tras tu máscara, eliminará a tus seres queridos. Tu madre, tu padre, toda tu familia, después de torturarlos salvajemente delante de tus ojos.
-Santo Cielo –un escalofrío recorre la espalda de Manoli e, instintivamente, busca la mano de su hijo para cogerla y apretarla.
-Pero… ¿Por qué no me mata y termina? –Aitor Daniel responde al contacto de su madre, asiendo la mano que esta le tiende, con fuerza-. ¿No sería todo más fácil?
-No sé, parece ser cuestión de orgullo más que otra cosa.
-¿Quién es ese científico, lo conoces?
-Según los archivos históricos de los que disponemos se llama Ismael Beltrán. Trabaja en el Instituto Valenciano para el estudio sobre Energías y, según los datos que tengo, faltan menos de tres días.
-¿Y cómo piensas convencerlo para que no haga lo que va a hacer?
-No lo sé. Aún no lo sé.
-¿Ese Ultra Omega, no ha hecho nada bueno en todo ese tiempo? –Pregunta intrigada la mujer, aún afectada por la noticia de su posible futura muerte a manos del psicópata.
-Oh, sí. Al principio sus ideales eran honorables, incluso acabó con varias amenazas como el grupo terrorista JUSTICIA SUPREMA o con el asesino internacional Jaguar Negro. Pero luego… Se volvió loco, se desquició o algo así y creó su propio ejército de Ciber Omegas, androides leales y prácticamente indestructibles que le hacen el trabajo sucio y mantienen limpias las calles de indeseables como yo y los demás miembros de la resistencia.
-¿Tan terrible es la situación?
-Mucho más de lo que imaginas. Una vez el poder se le subió a la cabeza, Ultra Omega no tardó ni una semana en hacerse con el control del Gobierno en España. Después, y con ayuda de su guardia personal de élite, extendió sus dominios al resto del Mundo, convirtiéndose en pocos meses en el dueño absoluto de la Tierra, con control total sobre todos los ejércitos de todos los países desarrollados, eliminando aquellas naciones subdesarrolladas mediante el uso de armas atómicas.
-¿¡Qué!? –Aitor no puede creer lo que está oyendo-. Si eso es cierto, estás hablando del mayor genocida de la historia.
-Me temo que sí –Rubén suspira hondamente antes de añadir, mirando fijamente a los ojos de su joven interlocutor-. ¿Qué dices, me ayudarás?
-¿Qué remedio me queda? –Aitor se encoge de hombros con aire resignado, y dedica una mirada a su madre, que se la devuelve con una sonrisa, antes de responderle…:
-Ten cuidado, y no te metas en demasiados problemas. Y vuelve sano y salvo.
Tras estas recomendaciones de madre preocupada, Aitor Daniel y Rubén abandonan la casa del primero con un objetivo en mente…: Encontrar a Ismael Beltrán antes de que haga su gran descubrimiento y lo dé a conocer al Mundo.
-¿Te llevo?
-No, gracias. No me gusta demasiado volar.
-¿Vive muy lejos ese tal Beltrán?
-En Valencia.
-¿Y cómo piensas llegar allí, corriendo? Con esas pintas no creo que te dejen coger un taxi.
-Calla y mira –ante los asombrados ojos de Blanco Omega, Rubén se acerca a una moto aparcada cerca de allí, saca un extraño artefacto y, tras abrir el candado que sujeta el vehículo, lo pone en marcha con la extraña máquina.
-¿Se supone que eso te lo he enseñado yo?
-Mas o menos –Rubén sube en la moto y da gas, perdiéndose rápidamente entre los pocos coches que circulan a esas horas por las calles de Torrente.
CAPITULO 3º
ISMAEL BELTRÁN
En el número 54 de la calle Guillem de Castro de Valencia capital, un joven científico realiza sus últimas comprobaciones. Ha estado siguiendo todos y cada uno de los movimiento de Blanco Omega desde su última aparición en la capital valenciana por el asunto de Jaguar Negro, y cree ser capaz de sintetizar la misteriosa energía que maneja el joven héroe y usarla para un bien común.
Son casi las 02:30 horas de la noche, pero se niega a darse por vencido en su búsqueda científica, aunque al día siguiente tiene que madrugar para ir a dar clases a la Universidad. Pero lo que él ignora es que en este preciso instante alguien lo busca, unos son héroes que persiguen un bien mayor, otros son villanos que persiguen su propio beneficio. Pero esto él no lo sabe y, ajeno a todo, sigue con sus investigaciones.
Abajo, en la calle, Rubén aparca la moto y mira hacia lo alto, hacia la única ventana iluminada a esas horas de la noche.
-Vaya, por fin apareces, hace rato que te espero –Blanco Omega desciende a tierra desde las alturas y se acerca a su compañero-. ¿Qué haces?
-¿No has visto nada allí arriba? –El rebelde señala con su índice derecho hacia la ventana iluminada.
-Sólo a un tipo trabajando y tomando apuntes.
-Es él. ¿Me subes hasta allá arriba?
-¿Piensas entrar por la ventana?
-¿Por qué no?
Mientras, en el piso de Ismael Beltrán…:
-¿Q-quiénes son ustedes? –El joven científico retrocede hasta la ventana de su laboratorio al ver aparecer de la nada a dos individuos de sospechoso aspecto y no muy claras intenciones.
-Él es Puerta Secreta, y a mí me puedes llamar Escurridizo –se presenta uno de los recién llegados mientras da un paso hacia su asustada presa-. Hemos venido a salvarte la vida…
-¿A salvarme la vida? ¿De qué está hablando? Yo no he hecho nada nadie, no tengo enemigos.
-Vamos, no nos lo ponga difícil, por favor. Colabore y le aseguro que nadie sufrirá daños innecesarios –moviéndose a la velocidad del pensamiento, el llamado Escurridizo se coloca tras el asustado Ismael, que no puede evitar gritar al notar las heladas manos del miembro de la Guardia de Élite de Ultra Omega en sus brazos, sujetándolo.
-¿Qué hace? ¡Suélteme!
-¡Vamos Puerta Secreta! ¿A qué esperas para sacarnos de aquí?
Pero su compañero teletransportador le hace un gesto de impotencia, encogiéndose de hombros.
-¡Mierda! –Escurridizo mira por la ventana en el preciso instante en que Blanco Omega y Rubén alcanzan ésta elevándose desde la calle-. ¡Vamos, coge a Beltrán y llévatelo de aquí antes de que esos dos entrometidos entren, por las escaleras, rápido!
Puerta Secreta hace un gesto de asentimiento con la cabeza y, tras agarrar al asustado científico por el brazo, sale de la habitación y se encamina hacia la puerta de salida del piso.
En ese momento, Rubén, sujeto por las axilas por Blanco Omega, golpea con los nudillos el cristal de la ventana, esperando la respuesta del dueño de la vivienda. Al no obtenerla decide entrar a por todas, ordenando a su compañero que atraviese la ventana. Una vez dentro del laboratorio se encuentran cara a cara con Escurridizo que les dedica una burlona mueca de triunfo.
-¿Buscabais a alguien vosotros dos?
-¿Dónde está Beltrán? –Martínez se dispone a saltar sobre el villano, pero Blanco Omega lo detiene con un gesto.
-Beltrán está a salvo. Pronto será llevado en presencia de nuestro amado líder Ultra Omega. ¡Y ninguno de vosotros podrá hacer nada por impedirlo!
-¡Calla la boca! –Moviéndose a la velocidad del rayo, Blanco Omega se coloca frente a Escurridizo y, antes de que el bribón pueda reaccionar le propina un poderoso puñetazo en pleno rostro, derribándolo al suelo.
-Golpéame lo que quieras. En estos momentos mi compañero ya habrá abierto un portal espacio temporal y se habrá llevado a Beltrán a nuestro tiempo.
-No si nosotros podemos evitarlo –sin pensarlo dos veces, el enmascarado y su nuevo aliado se dirigen a la puerta principal del piso habitado por Ismael Beltrán-. Si le he leído bien los pensamientos a ese canalla, su compañero necesita descansar como mínimo quince minutos entre apertura y apertura, aún podemos cogerle.
CAPITULO 4º
PUERTA SECRETA, EL SILENCIOSO
Y ESCURRIDIZO, EL VELOZ
En un callejón cercano a la calle Guillem de Castro, muy próximo a la vivienda de Ismael Beltrán…:
-¿P-por qué no me sueltas, de qué va todo esto? –El joven Profesor forcejea en vano con su captor, que no ha dicho una palabra en todo el rato-; no tengo dinero, no podéis pedir un rescate por mí a nadie. ¡Sólo soy un simple profesor de Universidad, maldita sea!
Puerta Secreta responde con un bestial gruñido a los lamentos de su presa, y tirando de él con violencia, mientras le hace un gesto pidiéndole silencio.
De repente, y para sorpresa y susto de Beltrán, su captor lo alza en vilo y lo deja caer dentro de un contenedor de basuras.
-¿Has oído eso? –El alboroto no pasa desapercibido para los dos héroes que acaban de salir por la ventana del laboratorio de Beltrán y ya pisan de nuevo la calle, después de haber discutido acerca de las prioridades de la misión.
-Vino de aquel callejón –pistola en mano, Rubén Martínez se lanza hacia la calleja, sin pensárselo dos veces.
-Espera. Tú por abajo y yo por arriba –dicho esto, Blanco Omega vuelve a elevarse en el cielo nocturno, y se dirige también hacia el callejón.
-¡No tan rápido, amigos! –De repente, de la nada y moviéndose a la velocidad del pensamiento, Escurridizo aparece en escena, golpeando a Rubén en el estómago, dejándolo prácticamente K.O.-, si pensáis que voy a dejar que impidáis nuestras sagrada misión vais listos.
-¡Rubén! –Blanco Omega desvía la atención de su objetivo al ver a su compañero tendido en el suelo-. ¿Te crees muy rápido tú, ¿verdad?
-No me lo creo, ¡soy muy rápido! Antes mi pillaste desprevenido y por eso me tumbaste. Pero no volverá a pasar. Y, ahora, tendré el placer de matar a la versión juvenil del bastardo que le hace la vida imposible al líder.
-No me hagas reír. Si no habéis podido derrotar a mi versión tullida del futuro… ¿Qué oportunidades crees tener contra mí que soy mucho más joven y domino plenamente la Fuerza Omega?
-¡Cierra la boca, cierra la bocaaa! –Furioso, tal y como esperaba Blanco Omega, Escurridizo se lanza contra él, sin pensar en ningún plan de ataque, y sin poder frenar cuando el enmascarado se aparta de su trayectoria, haciendo que se estrelle a más de doscientos kilómetros por hora contra una farola.
-Ufff, eso ha debido de doler.
Mientras, en el callejón…:
-¿Dónde has metido a Beltrán? –Rubén, que se ha recupero del puñetazo propinado por Escurridizo, mantiene acorralado a Puerta Secreta a punta de pistola, pero el bestial y mudo personaje se niega a colaborar.
De repente, algo sucede…:
-¡Nooo, Rubén, sal de ahí! –Blanco Omega se lanza hacia el callejón lo más rápido que puede al comprender la trampa que Puerta Secreta quiere tenderle a su compañero-. ¡Es una trampa, Puerta Secreta es invulnerable a las balas y superfuerte, muévete, vamos!
-¿¡Qué demonios…!? –Pero el aviso llega tarde, y antes de que pueda reaccionar, el brutal esbirro de Ultra Omega lo agarra con sus manazas y comienza a apretar, rodeándolo por la cintura.
-¡Suéltalo, pedazo de bestia! –Calculando al milímetro la trayectoria de su disparo, Blanco Omega lanza una descarga de energía Omega sobre Puerta Secreta, alcanzándole en pleno rostro. Pero el villano no suelta su presa, todo lo contrario, aprieta aún más fuerte, tanto que las costillas de Rubén comienzan a crujir.
-¡Argh, si sigue apretando me romperá la espalda! –El rebelde forcejea sin obtener resultado alguno, mientras en el rostro del rufián se dibuja una sonrisa de satisfacción.
-De acuerdo, es eso lo que quieres, pues eso tendrás –dicho esto, Blanco Omega agarra a Escurridizo por la pechera del traje y comienza a elevarse en el aire hasta alcanzar las nubes-. Suelta a mi amigo, o suelto a tu amigo. A esta altura el golpe es mortal de necesidad, y más sin tener invulnerabilidad como tú tienes.
Por un instante, el bestial Puerta Secreta afloja su presa lo suficiente para que el cautivo pueda respirar y recuperar el aliento, pero, acto seguido, vuelve a apretar sus brazos en torno a la cintura de Rubén, mientras lanza una mirada desafiante a Blanco Omega.
-¡Mierda, no ha servido de nada el truquito de la amenaza! Imagino que deben haberles lavado el cerebro a base de bien –El enmascarado vuelve a depositar al aún inconsciente velocista en tierra y se prepara para un segundo ataque directo, cuando…
Puerta Secreta afloja la presa y deja caer a un exhausto Rubén Martínez al suelo para, seguidamente, fijar su atención en Blanco Omega que no se da cuenta de que Escurridizo ha recuperado el sentido y se le acerca por detrás…
CAPITULO 5º
¡DERROTADOS!
Hace un momento el esbirro del tiránico Ultra Omega conocido como Puerta secreta mantenía sujeto al rebelde del futuro llamado Rubén Martínez, que, como él y su compañero Escurridizo, habían llegado a nuestro tiempo para hacerse con el científico Ismael Beltrán, pero el secuestro salió mal y ahora ambos villanos se enfrentan al héroe local Blanco Omega que colabora con Martínez en el rescate del joven sabio. Y, hasta hace unos instantes, las cosas iban empate entre los cuatro contendientes. Pero eso va a cambiar ahora mismo.
-¡Quieto, jodido bastardo! –Antes de que pueda reaccionar, Escurridizo toma por sorpresa a Blanco Omega, agarrándolo con una poderosa llave de presa, rodeando su garganta con su brazo-. ¿Quién es ahora el lento, eh, quién?
Una vez su compañero lo tiene sujeto, Puerta Secreta se lanza a toda velocidad, cargando con sus más de doscientos kilos contra el joven héroe, que se ve arrollado por la inmensa mole de músculos en un choque que lo lanza varios metros antes aplastarlo contra una pared cercana.
-¡Ufff, eso dolió! –Dolorido y magullado, Blanco Omega se alza del suelo y sonríe a sus atacantes-. Pero si es lo mejor que sabéis hacer…
-¡Maldito seas! –Furioso por el tono de burla del joven enmascarado, Escurridizo se lanza contra él, haciendo caer sobre Blanco Omega una auténtica lluvia de golpes a supervelocidad, para acabar con un poderoso gancho de izquierda que envía a su enemigo contra el mismo contenedor donde momento antes Puerta Secreta metiese a Beltrán.
Se dispone a rematar la faena, cuando su mudo compañero le hace un gesto indicándole que ha recuperado sus poderes de teletransporte y pueden realizar el viaje de regreso a su tiempo.
-Te libras por los pelos –Escurridizo suelta la solapa de la cazadora del joven enmascarado y vuelve junto a su amigo, no sin antes escupir en señal de desprecio junto al cuerpo inconsciente de Blanco Omega.
Aún pasan unos minutos antes de que él y Rubén se recuperen de la paliza recibida. Por suerte para Blanco Omega es tiempo suficiente para que la Fuerza Omega cure sus heridas más superficiales, aunque no logre curar su orgullo herido.
-Debemos encontrar a Beltrán. Debemos viajar al futuro y rescatarlo antes de que Ultra Omega lleve a cabo los planes que sea que tenga para él.
-Eso suena más fácil decirlo que hacerlo.
-Con la energía que le queda al modulador de desfase temporal sólo uno de nosotros podrá hacer el viaje al futuro…
-Imagino que ése seré yo.
-Sólo tú tienes el poder para hacerlo –Rubén entrega a Blanco Omega un extraño artefacto junto a la máquina del tiempo portátil-. Esto te ayudará a identificarte entre las Fuerzas Rebeldes. Con un poco de suerte es posible que incluso conozcas a tu yo futuro.
-¿A que te refieres con un poco de suerte? ¿Tan borde me vuelvo con los años?
-Bueno, digamos que eres un pelín difícil de ver.
-¿Tú has llegado a verme?
-Te conozco sólo de oídas. Pero que sepas que te respeto y que ha sido un placer trabajar contigo, me has demostrado por qué te convertirás en el líder de la Resistencia del futuro.
-De acuerdo, me has convencido –dicho y hecho, Blanco Omega activa el modulador de desfase temporal y comienza su viaje en el tiempo, no sin antes pedir a Rubén una última cosa-…: Si ves a mi madre, dile que estoy bien y que la quiero…
FIN
1ª PARTE



