Esa casa
El ansiado mes de agosto llegó. Mis padres que se habían ido de viaje a la isla de Fuerteventura me prestaron la casa que teníamos situada a las afueras de la ciudad para que no me sintiera tan sola y pudiera invitar a mis amigos. Esa casa la compramos hacía varios años. Era preciosa y enorme. En realidad cuando era pequeña le tenía auténtico pánico. Solíamos pasar las vacaciones de verano allí, y durante el día todo era fantástico, pero no podía decir lo mismo cuando llegaba la noche. A menudo, cuando me acostaba en mi cómoda cama y cerraba los ojos me parecía oír silbidos y el aliento de alguien junto a mi oído. Otras veces, oía claramente como alguien golpeaba en la cabecera de mi cama, como si estuviera llamando a la puerta. Pero bueno, como es lógico, el tiempo pasa y ya me había convertido en una mujer de veinte años que no creía en nada relacionado con lo paranormal; segura de que todo en esta vida tenía un grato significado psicológico y que lo único paranormal que existía en este mundo eran las personas, a cual más extraña.
A mis amigos Oliver, Naira y a mi primo Rafael, les entusiasmó la idea de pasar el verano en mi casa de campo. La casa estaba lejos del pueblo. Y era difícil de ver, ya que yacía oculta tras una gran variedad de árboles y plantas. He de comentar que, era una casa antigua, aunque como expliqué con anterioridad estaba muy bien reformada. Perteneció a una mujer, que murió en ella siendo muy mayor. Los hijos decidieron venderla, ya que para ellos era una tortura estar en ella con tantos recuerdos de su madre dentro. Me sitúo en la historia. Decidí ir a la casa dos días antes de que llegaran mis amigos; principalmente porque hacía meses que mis padres no vivían en ella, únicamente iban de vez en cuando a regar las plantas, y el polvo que allí se hallaba era demasiado. Estuve limpiando la casa durante todo el día sin ningún inconveniente, y al llegar la noche, me metí en aquel cuarto, en el que tanto miedo había pasado años atrás. Dormí durante horas sin ningún problema. Pero un extraño sonido me hizo despertar. Giré la cara que tenía apoyada sobre la almohada buscando el lugar de donde podía provenir el ruido y me di cuenta de que venía de uno de los cajones de mi mesa de noche. Lo abrí y el sonido era más fuerte. Saqué una cajita que había dentro que daba pequeñas sacudidas en mis manos, y sonriendo me di cuenta de que simplemente era el mp3 que sin duda había dejado encendido. No sé cómo paso, pero era la única respuesta lógica que tenía en ese momento. En el fondo estaba asustada pero me obligué a no pensar en ello como algo extraño u oculto, por lo menos hasta el día siguiente.
Al día siguiente llamé a mi amiga Naira y un poco asustada, aunque disimulándolo como podía le comenté mi experiencia de esa noche en la casa. Ella siempre había sentido atracción hacia todo lo relacionado con lo paranormal, por lo que (afortunadamente para mí) decidió quedarse esa noche conmigo. Esa noche me quedé dormida muy fácilmente, supongo que también me sentí muy tranquila al saber que tenia compañía, pero mi sueño fue interrumpido bruscamente por Naira que entró muy asustada a mi habitación.
_Naira ¿Qué pasa? _le pregunté adormilada aunque también algo asustada por la repentina y brusca aparición.
_Bea, me imagino como debe sonar esto _dijo _Pero el cajón de la mesa de noche que está junto a mi cama se ha abierto y se ha cerrado solo.
_Naira, seguramente te lo has imaginado _aunque en el fondo sabía que no era así _posiblemente esta tarde te metí miedo, y lo siento de verdad. ¿Te apetece una manzanilla o algo? A ver si así te tranquilizas y duermes mejor.
Naira asintió y estábamos pasando el salón que conectaba con la cocina cuando Naira pegó un gritó.
_Naira, ¿Qué pasa ahora?
_Es la tele. He visto como se encendía y se apagaba sola.
No pude evitar sonreír e instintivamente giré la cabeza para asegurarme. La sonrisa se me congeló en la cara. Efectivamente la tele se encendió y se apagó sucesivas veces y el miedo que sentí hacia esa tontería que posiblemente también tendría su significado fue tal, que eché a correr con Naira a mi lado, nos vestimos apresuradamente y salimos de la casa. Como era de esperar, tanto Naira como yo les contamos a Oliver y Rafael la experiencia. Ellos más que asustarse y desistir a la hora de quedarse pues lo desearon más por lo que esa misma noche nos reunimos todos en el salón y cerramos todas las ventanas y puertas de la casa. Encendimos varias velas de color amarillo (ya que Naira aseguraba que eran las que atraían a los espíritus). He de confesar que en ese momento me sentí de lo más estúpida, dándole las manos a mis amigos, pero no tardaron en suceder cosas aún más extrañas. La puerta más cercana que teníamos de uno de los cuartos se abrió y se cerró sola. A eso no sabía que significado darle pues como dije, todas las puertas y ventanas de la casa estaban cerradas. Lo habíamos hecho con esa intención, para no tener excusas en caso de que sucediera algo así. Nos miramos todos muy asombrados; yo personalmente no sentía miedo, simplemente curiosidad. Al estar con gente me sentía segura.
_Voy al baño _dijo Rafael de pronto _vengo enseguida. _Fue algo que nos impactó bastante pues sin duda ninguno de nosotros se hubiera separado del grupo. No sabíamos si considerarlo un acto de valentía o estupidez. Recorrió el salón y uno de los retratos que estaba colgado en la pared cayó y se rompió. Analicé la foto, y era la de mi tío, padre de Rafael. El cuál no veía desde hacía mucho tiempo. Aunque me asusté en el momento, no profundicé más ello y cuando Rafael regresó (en perfecto estado por cierto, aunque quizá un poco pálido) Naira propuso hacer preguntas en voz alta y sin soltarnos las manos a ver si sucedía algo. Oliver que es muy guasón no dejaba de reírse por lo que tardamos varios minutos en poder hacer la prueba. La primera que preguntó fue Naira.: _ ¿Tienes algún problema con alguna de las personas de esta casa? Se oyó un fuerte golpe como proveniente del techo. Mi cuerpo se tensó y por primera vez se puede decir que sentí auténtico miedo.
_ ¿Es conmigo? _volvió a preguntar Naira. A su pregunta siguió el silencio.
_ ¿Es conmigo? _pregunté con valor _también reinó el silencio.
_ ¿Es conmigo? _preguntó Oliver alzando la voz más que nosotras. Esta vez no parecía divertido, por el contrario me atrevería a asegurar que estaba bastante asustado. No obstante, también reinó el silencio.
_Pues sólo quedo yo _musitó Rafael _ ¿Será conmigo? _la pregunta que formuló sonriente iba dirigida tanto a nosotros como al “supuesto espíritu”. Allí si que nos llevamos todos un buen susto. Otra vez, se oyó un sonido, esta vez mucho más fuerte y también proveniente del techo. Rafael se levantó asustado y al acercarse al mueble del salón nuevamente se oyó un fuerte golpe en el mueble, se acercaba a la mesa y en ésta se oía también un fuerte golpe; asustado fue corriendo a mi habitación y en mi cama volvió a oírse ese tétrico sonido. Era como si el “fantasma” diera los golpes para que supiera que estaba allí. Lo más curioso era que los golpes sólo perseguían a Rafael. Estábamos todos bastante asustados e hicimos posiblemente lo que cualquier persona hace cuando se enfrenta con miedo a lo desconocido, huimos. Ojalá la historia hubiera terminado allí, pero al día siguiente hubo algo que nos impactó más si eso era posible. El padre de Rafael había muerto. Se decía que de un infarto. No pude evitar recordar el portarretrato con su foto que cayó en mi casa produciendo tal estruendo cuando Rafael fue al baño. No podía asegurar que tuviera algo que ver con eso, pero yo así lo creía. En el tiempo que estuvimos en la casa sucedieron más cosas, aunque yo sólo puedo asegurar las que yo vi. Más tarde Rafael me comentó que cuando fue al baño no había papel, por lo que fue a buscarlo. Aseguró que se había fijado en que la cortina de la ducha estaba hacia fuera y que al volver con el papel se la encontró hacia dentro. Naira me aseguró que alguien le tocó el rostro por la noche, de una forma suave pero que igualmente la hizo despertar. También me llegó a preguntar si por la noche estuve fregando porque decía oír calderos y platos en la cocina. Sea lo que sea lo que pasó en esa casa todos salimos a salvo de esa experiencia y seguimos bien hasta día de hoy. Todos, claro está, menos el padre de Rafael. No sabría explicar lo que pasó realmente. Lo único que sé es que si es una paranoia es una paranoia colectiva. Igualmente he seguido con mi vida, pero no he vuelto a pisar esa casa.




Hace 2 años, cuando tenia 21 años vivia en un caseron, en un pueblo que parecia muy pero muy linda. Cuando apenas empece a vivir alli, SOLA, sin nadie, sin amigos ni familiares, yo decidi ir a vivir alli porque es un lugar muy bonito, y seguro.
A unos dias de que me habia mudado a esa casa, me empezaron a pasar cosas raras… Una noche de lluvia a la 1.00 de la mañana, estaba en mi dormitorio mirando la tele, sentada en la cama. Empiezo a escuchar ruidos raros, primero pense que eran los gatos que estaban en el balcon. Sigo escuchando esos ruidos, eran constantes… Me agarro escalofrios… MUCH9ISIMOS! cuando pongo en mute la tele, se escuchaban ruidos, como alguien que bajaba las escaleras del ATICO. las escaleras que suben alli son las que estaban al lado de mi dormitorio, justo al lado de la puerta. porque la escaleras que son para bajar se encuentran mucho mas lejos que lo que era mi dormitorio. Cuando me bajo de la cama, fui lentamente hacia la puerta, para ver quien estaba alli en las escaleras. Muy asustada, escucho que entran hacia el baño, y que cierran la puerta. Salgo de mi habitacion, y me dirijo a el baño, cuando quise abrir la puerta del baño no podia, algo me trababa y no me dejaba entrar. Me asuste mucho, baje, y agarre rapidamente el telefono, NO HABIA LIÑA, estaba cortada. no supe que hacer, me largue a llorar… De repente cuando estaba tirada en el suelo escucho que alguien me murmuraba en el oido… Me decian que no llore. Pero yo no podia dejar de largar gotas y gotas de agua, una gota que me cae de los ojos, ESTABA CON SANGRE, y rapidamente fui al baño de abajo, me mire en el espejo, y tenia los ojos ROJOS, solo de un ojo, y largaba gotas de sabgre, sangre pura. Escucho que golpean la puerta, me empece a asustar muchisimo mas, pregunte quien era, y nadie me contestaba, decidi abrir la purta, y eran una señora, grande, con la cara lastimada, con canas, y pelo largo, pidiendome que le preste el telefono porque habia tenido un accidente en la ruta. La dejo pasar, le digo que no tenia linea en el telefono, y me pregunta por que tenia los ojos rojos, y yo le respondi que no sabia porque. Resulta que esa señora me empezo a preguntar por que vivia en esa casa yo sola, y le dije que me gusta esa casa,, y que vivo sola porque me gusta. Esa señora, me conto la leyenda de esa casa, me voy rapidamente a mi cuarto porque me sonaba el celular, era mi mama diciendome si queria ir al otro dia a la casa a visitarla. cuando bajo la señora no estaba mas, la empiezo a buscar y no estaba. cuando subo al ATICO, la veo a la señora tirada, con los ojos blancos. llame a la policia y me dijo que esa señora estaba muerta hace varios meses, RESULTA QUE ESA SEÑORA ERA LA QUE ME ESTABA ASUSTANDO, Y ESA SEÑORA ERA LA HERMANA DE LA QUE HABIA MUERTO ALLI. Ahora estoy muy bien. Vivo con mi novio y tengo un hijo. Pero no vivo en ese pueblo. porque me traen malos recuerdos.
TODA AQUELLA PERSONA QUE VIVA EN ESA CASA QUE VIVIA YO ANTES, LE PASARA LOS MISMO QUE ME PASO A MI.
la historia estuvo super buena el primer pedazo k lei me encanto pero cuando termino me kede ahora si k picada y leei la continuacio pero si neira pregunto con kien tenia el problema y supuestamente era con rafael pero pór k si e3so solo era un primo suyo k tenia k ver la casa con el pero aun asime uviera gustado una continuacion pero con esto esta bien bueno me despido chau me encanto
BESOS