Despierto después del tremendo choque entre
los restos retorcidos de mi cohe. Sobre mí se
inclina Frank, mi amigo de la infancia, tratando
de reanimarme.
-Pero Frank -murmuro débilmente-, si tú estás
muerto…
Frank me responde con amable embarazo:
-Y tú también.
This entry was posted on Jueves, octubre 15th, 2009 at 10:54 am
and is filed under Cuentos de Terror.
You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed.
You can leave a response, or trackback from your own site.
A Diario publicamos las noticias enviadas por nuestros visitantes por lo que queremos aclarar que cualquier texto o documento aquí publicado es de total dominio publico y si alguna empresa o autor se ve afectado por la publicación le solicitamos nos envié las documentaciones correspondientes para constatar sus derechos de autor de las mismas para tomar las medidas que usted requiera o incluso para retirar algún material. Enviame un mail a: cadec_py(arroba)hotmail.com Para enviar sus publicaciones solo necesitas usar el formulario que aparece arriba de todo.