10
Mar

“Cucarachas”
Cuando hace un par de semanas apareció la primera cucaracha en una esquina de la terraza no le di importancia. Me limité a darle una patada y enviarla al vacío que se extiende por debajo del balcón de mi vivienda en el piso 48 de este edificio de apartamentos.
El viernes pasado fueron dos. Repetí la operación, pero esta vez la coincidencia hizo que un escalofrío cruzara mi espalda.
Esta tarde, al oscurecer, eran varias. No he podido contarlas aunque rondarían la veintena. Las he eliminado como he podido ya que se mostraban muy escurridizas y agresivas.
Desde mi cama, en la oscuridad, oigo muchos, pequeños y contínuos golpeteos contra el cristal de la terraza. No creía que las cucarachas volasen tan alto.
5
Mar

Las sombras del pasado
Muy remota fue la edad en la que el joven “Merdían Darne” profetaba su destino vacuo, propio de un ser con condenas infinitesimales del destino castigador de personas que jamás comprendían el por qué del qué.
Cuando Merdían había nacido sus padres tenían un grado considerable de aberración hacia él. El anhelo de sus progenitores era el de tener un hijo con rostro robusto y con cabellos tan oscuros como la misma noche.
Merdían fue acobijado como lo hubiese hecho cualquier padre con un poco de cordura adecuada a lo cordial. Pero si bien éste pobre bebe cumplió el año, ya había conocido el plato especial de golpes lacerantes efectuados directamente hacia su delicada boca de niño inocente. El condenado de Merdían se crió con una crianza estricta y solitaria, ya que sus padres jamás quisieron aliarse con el sexo para procrear a otro ser, su teoría era:-no tendremos más niños, ya que con Merdían fue suficiente y realmente todo un fracaso-. Sin dudas ninguna persona existente podía discutir que los padres de Merdían eran un poco fríos y demasiado obsesionados con la aberración hacia su propio hijo. Read more
3
Jan

El pitido del transmisor me hizo despertar con gran sobresalto y agradecí por un momento poder escapar de mis pesadillas. Creo que continuaré escribiendo en la computadora todo lo acontecido durante la última misión, ¿qué otra cosa puede hacer un solitario naufrago espacial vagando por el espacio inexplorado? Lo único que me mantiene relativamente cuerdo es dejar testimonio de todo lo ocurrido en mi diario de a bordo y juro que absolutamente todo es cierto.
Primer día:
El despegue ha sido un éxito y navegamos por el espacio sin problemas. Las comprobaciones de la nave han dado los resultados previstos. Se me ha puesto al mando de la misión Génesis con cinco tripulantes. El ingeniero Andrew Hopkins, la botánica espacial Mary Lee, los pilotos Frank Deep y Sergey Ivanov y por última la lugarteniente Elizabeth Brave, que ocupaba paralelamente el puesto de médico. Todos se muestran muy colaboradores y participativos, son profesionales que se entregan apasionadamente a su oficio.
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1
Jan

Me están ustedes tomando el pelo? ¿No han visto la película de Karate Kid?- dijo aquel calvo y abominable cura, con su ironía y desabrimiento habituales.
Gustavo y yo intercambiamos esas miradas de pardillos, propias de tiernos infantes ante la halitosis iracunda del adulto todopoderoso.
-Dar cera, pulir cera- pronunció, acompañándose de gestos simiescos con los brazos- Y recuerden, cuando todo el mundo se acueste, ustedes irán a fregar, encerar y pulir todo el suelo de la iglesia. ¿Me han entendido? Read more
23
Dec

Era más de media noche y Tomás venía medio dormido en el coche. Acababan de llegar de New York y estaban en un taxi que les estaba llevando por el centro a casa. Paula iba detrás completamente dormida.
Venían de unas vacaciones en Roma a donde habían viajado con unos amigos. Se habían separado de ellos en el aeropuerto.
La ciudad estaba desierta ese martes a las dos de la madrugada y no había casi coches por las calles. Entonces el semáforo que encontraron en el cruce se puso rojo. Fue cuando sus párpados cayeron, fruto del cansancio y el ruido de cristales rotos le despertó.
Abrió los ojos y forzó la vista a ver qué había pasado. En otro semáforo había otro coche parado y unos vándalos golpeaban los cristales con unos palos y hierros. El conductor del coche se bajó encolerizado pero los asaltantes le recibieron con un palazo en plena cara, dejándolo KO de un golpe.
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17
Dec

El crimen mas grande e inperdonable de este planeta es el traer hijos no deseados a este mundo
Q tierno q’ bonito acaso no es esta la mas despreciable expresión de hombres y mujeres cuando ven a un recién llegado al mundo q’ por lo general la mayoría de estos desgraciados llegaron por accidente por la irresponsabilidad de sus progenitores q sin tener la mas mínima cultura profesión independencia, personalidad, bases económicas sólidas, fuerza de carácter capacidad en si de servir como apoyo y complemento a su pareja llegaron a copular mucho peor q’ las bestias q’ caminan a cuatro patas.
Copulan solo para reproducirse siendo los hombres y mujeres animales racionales no usan el sexo para dar y recibir placer extremadamente infinito como lo hacemos nosotros los dioses por que esta entendido y sabido que las perras se ponen en celo solo para reproducirse
16
Dec

Obutu era el ser más feliz del mundo. Vivía en la selva, con su familia, con los miembros de su tribu, en su choza de barro construida por él, su padre N´Gagui y Batunga, su mejor amigo desde la infancia, que era muy grande y fuerte y podía cargar con mucho más peso que ellos dos juntos.
Obutu le gustaba cazar. Lo hacía siempre con lanza. Su abuelo Oguri, el más anciano y venerado del poblado, hasta que unas extrañas fiebres se lo llevaron al más allá, le enseñó el difícil arte de la cacería. A Obutu le gustaba hacerlo por la noche, tenía muy buena visión nocturna y gracias a ello podía pillar desprevenidas a algunas de sus presas.
Hacía ya dos estaciones que había pasado la prueba de valor. Ya era un hombre y por ello estaba preparado para recibir a una mujer y entre ambos traer descendencia a la tribu.
Ya tenía una mujer elegida, Otamba hija de Usuri, el brujo. Tenía buen cuerpo y buenas caderas por lo que sería una madre y esposa perfecta. Tenía pensado pedirle permiso a Usuri, para que diese su consentimiento para la unión. Para ello tenía que satisfacerle y llevarle una buena presa de caza. Cuanto más grande o exótica mejor que mejor.
Caminó sólo por la sabana. Toda la mañana y parte de la tarde. El sol era una bola inmensa y amarilla. Hacía mucho calor y un par de veces echó mano de la bolsa de piel de Ñu donde guardaba el agua para refrescarse. Comió larvas de gusano de uno de los troncos que encontró por su camino. Tuvo que espantar a una docena de babuinos para hacerlo. Esos monos eran un incordio y unos animales estúpidos.
Cuando llegó el anochecer se preparó para la caza. Se agazapó entre unos matorrales y esperó. Obutu tenía mucha paciencia. Con suerte igual hasta podía cazar a una cría de elefante o a un león herido o a una jirafa despistada. Lo que si tenía claro era que no iba a volver a casa con las manos vacías.
Pasaron las horas y no apareció ningún animal. Ni siquiera una miserable hiena. Nada. Ya estaba a punto de darse por vencido cuando de repente escuchó unos extraños sonidos a su espalda. Eran ruidos extraños. Indescriptibles ya que jamás los había escuchado. Obutu agudizó el oído. Entre aquel sonido, de forma muy tenue, había algo más. Consiguió escuchar sonidos de animal, tal vez una o varias gacelas. Gritaban levemente. Parecían asustadas. Si eso estaba sucediendo significaba que posiblemente hubiese leones acachando cerca. Sonrió. Al parecer definitivamente no iba a volver con las manos vacías.
Corrió agazapado hasta alcanzar el pie de una loma, de donde provenía el extraño ruido. Se dio cuenta que había una extraña luminosidad al otro lado como el de una poderosa fogata de varias zancadas de tamaño. Posiblemente se trataba de otra tribu. Se sintió algo incomodo y maldijo su mala suerte. No había leones que cazar por lo que ahora tendría que luchar duro contra otros semejantes si quería conseguir otra buena presa. Quizás, con suerte, el macho dominante de la manada.
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10
Dec

Patricia era una adolescente que, como muchas, trabajaba de canguro para ganarse un dinerito. Pues bien, una noche le dejaron a cargo de dos niños, los padres habían sido invitados a una fiesta y tardarían bastante en volver. Antes de irse le dijeron que podía coger lo que quisiera de la nevera. Todo transcurrió sin problemas, despues de darles la cena a los niños los acostó y se dispuso a ver una pelicula acompañada de un bol de palomitas y un refresco. Al cabo de un rato sonó el teléfono. Pensó que era la madre que llamaba para ver que tal iba todo, pero no. Nadie contestó al otro lado. Patricia no le dio importancia, seguro que se habían equivocado. Por verguenza mucha gente cuelga al darse cuenta de su error. Apenas unos minutos después volvió a sonar el aparato. Esta vez se escuchó un leve susurro.

Había una pareja que era muy feliz, cuando la mujer se embarazó la alegría fue doble porque iba a tener niñas gemelas. Al nacer, las bebés eran adorables y les pusieron como nombres Violeta y Verónica. Como es obvio, las gemelas eran físicamente como 2 gotas de agua, pero de carácter no podían ser más desiguales: Violeta era perfecta, alegre, cariñosa, lista y Verónica era más bien tímida, triste, callada.
Aunque aparentaban llevarse bien y ser muy felices, la realidad era muy diferente. Una noche, los padres decidieron salir a cenar y dejar a las gemelas solas en casa por primera vez. “Yo me encargo de todo” dijo Violeta.
Como la niña siempre había sido muy responsable, los padre accedieron. Se fueron felices mientras las gemelas se quedaban con un montón de juguetes y viendo su serie de tv favorita. Poco después de medianoche los padres regresaron y cuando abrieron la puerta de la casa, escucharon a Verónica muy alegre cantando
7
Dec

“De nuevo estaba allí, como cada noche, a su lado de la cama, postrado sobre su rostro y olisqueándolo en silencio desde la oscuridad. No se atrevía a entreabrir los ojos. Disimuló estar dormido en todo momento. Sabía que si se percataba que lo engañaba lo agarraría de las piernas y se lo llevaría a su guarida para comérselo. Sintió que finalmente el ser se alejaba, de vez en cuando notaba que lo miraba tratando de averiguar si lo estaba engañando. Escuchó cómo se alejaba por la oscuridad de la casa y atravesando el suelo del salón con un sonido viscoso, nauseabundo. Ahora se encontraba en el apartamento de abajo buscando una nueva presa en casa del vecino.”
