Amor virtual

Elenita terminó de maquillarse y dio una última mirada al espejo antes de ponerse aquel hermoso negligé, que había comprado el día anterior…Luego
prendió la pantalla y empezó a bailar al son de una cadenciosa melodía… Y vio
como al otro lado del ecran, la aplaudían aquellas manos fuertes y bronceadas y las imaginó acariciando su piel; lo que hizo que su danza se volviera más y más intensa… Cuando la música terminó se despidió con un beso volado de su oyente y apagó la pantalla… Entonces algo cansada se sentó al borde de la cama y un gesto de hastio se dibujo en su rostro…. Habían sido unos meses intensos, llenos de locura e ilusiones, pero ya toda aquella fantasía se diluía entre tanta realidad y empezaba a sentirse como una muñeca vacía en un escaparate…Necesitaba algo más que aquellos encuentros virtuales….Entonces recordó que estaba próxima la fecha de su verdadero encuentro y la idea de verlo en persona, de respirar su aire y al fin tocar aquellas manos que la aplaudían, la animó y borró aquel gesto de fastidio de su rostro…Entonces se cambió de ropa tarareando feliz una canción y apurada se fue a trabajar… Los días siguientes los pasó más contenta que nunca y hasta se llevó bien con el cascarrabias de su jefe…. Por fin el día anunciado llegó.. La noche anterior había tenido su último encuentro virtual con el hombre de sus sueños…Hermosamente ataviada con un minúsculo bikini de satén y una bata de gasa le dedicó sus últimos momentos y emocionada vió como él enloquecía de amor…. Esa mañana, a la hora acordada, estaba sentada en aquel discreto cafecito de barrio, esperándolo ansiosa… Pidió un capuchino y otro y un vaso de agua y la hora avanzó, pero él nunca llegó… Ya casi al mediodía regresó a su departamento y desesperada se conectó a la red y se le paralizó el corazón!!,..Un cartelito de servidor no encontrado llenaba toda la pantalla.. No podía creer lo que sus ojos veían y gruesas lágrimas corrieron por sus mejillas… Al otro lado de la pantalla, un viejecito en silla de ruedas, lleno de tristeza la veía llorar y sus arrugadas manos ya no la aplaudían….

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