Charlando con la Muerte
Don Carlos sacudió la cabeza en señal de franca desaprobación cuando unos fuertes e insistentes golpes en su puerta lo despertaran, era tal la fuerza, que furioso se incorporó y azotando violentamente la puerta de su recamara gritó, ¡maldita sea! ¡No puede ser! alegó magullando con desesperación cada una de sus palabras, y buscando que [...]


